Donde encontré la comunidad que quería construir

Jasmin Flores, Family Reunification Program Case Manager, smiles in front of The Women’s Building backdrop.
September 10, 2026
5
min read
Edited by Maria Arteaga, Dev & Comms Manager at TWB
Jasmin Flores smiles with another attendee during a community event at The Women’s Building.

Mi nombre es Jasmin Flores. Soy gestora de casos en el Programa de Reunificación Familiar de The Women's Building.

Soy mexicoamericana de primera generación. Mis padres son de México y, al crecer, fui testigo de muchos de los desafíos que ellos y nuestra familia extendida enfrentaron al construir sus vidas en Estados Unidos. Esas experiencias moldearon mi forma de ver el mundo. Me enseñaron empatía, resiliencia y la importancia de crear espacios donde las familias inmigrantes se sientan bienvenidas, respetadas y apoyadas.

Cuando estaba terminando mi licenciatura en Estudios de la Mujer y Género en la Universidad Estatal de San Francisco, me inscribí en un curso de prácticas que requería hacer voluntariado en una organización comunitaria. Sabía que quería trabajar en un lugar que reflejara tanto mis intereses académicos como mis valores personales. Mientras buscaba organizaciones feministas en San Francisco, encontré The Women's Building.

Cuanto más aprendía sobre su misión y sus programas, más convencida estaba de que era el lugar donde quería estar. Me puse en contacto con la coordinadora de voluntariado, hice una entrevista para un puesto de voluntaria y pronto comencé a colaborar un día a la semana en la Sala de Recursos Comunitarios.

Lo que me atrajo aquí fue sencillo. The Women's Building es una organización dirigida por mujeres, arraigada en la comunidad latina y comprometida con el apoyo a las familias inmigrantes. Como mujer mexicoamericana, sentí que era una oportunidad para contribuir a una comunidad que había marcado mi propia vida.

Comencé como voluntaria en la recepción en el otoño de 2019. Esa experiencia me permitió conocer no solo a la organización, sino también a las personas que cruzan estas puertas cada día en busca de información, orientación y un lugar donde se les trate con dignidad.

Hacia el final de mi voluntariado, me animaron a solicitar un puesto de gestora de casos a tiempo parcial en el Programa de Reunificación Familiar. Estaba agradecida por la oportunidad de seguir trabajando mientras terminaba mi último semestre de universidad. Unos meses después, pasé a un puesto a tiempo completo y he estado aquí desde entonces.

Un recuerdo que guardo conmigo es nuestra celebración de las fiestas de invierno en 2021. El evento reunió a las familias de nuestro programa para celebrar, recibir regalos, conectar con otros programas de The Women's Building y, simplemente, pasar tiempo juntas.

Para muchos niños recién llegados, la escuela puede sentirse solitaria, especialmente cuando son solo unos pocos estudiantes navegando en un nuevo idioma y cultura. Ver a esos niños reír juntos, jugar y entablar amistades fue increíblemente significativo. Ver a los padres y cuidadores relajarse, conectar entre sí y darse cuenta de que no estaban solos fue igual de poderoso. Al final del día, muchas familias nos dijeron que esperaban que siguiéramos creando espacios como este. Eso me recordó que la comunidad es tan importante como los servicios.

Mi identidad cultural también me ha ayudado a generar confianza de maneras que nunca esperé. Recuerdo haberme reunido con una familia de México durante una de nuestras primeras citas. Al principio, el patrocinador parecía vacilante e inseguro tanto de mí como del programa. Mientras hablábamos, compartí que soy mexicoamericana y que mi familia también es de México. Casi de inmediato, la conversación cambió. Empezamos a hablar sobre su ciudad natal, lo cerca que estaba de donde son mis padres y las tradiciones que compartíamos. Lo que comenzó como una reunión formal se convirtió en una conversación genuina. Ese momento me recordó que, a veces, la confianza comienza al reconocer una parte de ti mismo en alguien más.

Mirando hacia el futuro, Sueño con un San Francisco donde las comunidades latinas puedan acceder a todas las oportunidades que esta ciudad tiene para ofrecer, independientemente de su estatus migratorio. Sueño con un futuro donde las familias vivan sin miedo, donde sus voces sean escuchadas, sus experiencias respetadas y sus contribuciones valoradas.

También sueño con que The Women's Building continúe creciendo sin tener que preocuparse constantemente por si los recursos estarán ahí para sostener su labor. Espero que siga siendo un lugar donde cada persona que cruza sus puertas se sienta bienvenida, apoyada y parte de algo más grande que ellos mismos.

The Women's Building me ha dado la oportunidad de crecer junto a mi comunidad. Me ha mostrado lo que es posible cuando el cuidado, la confianza y el sentido de pertenencia son parte del trabajo. Si crees que toda comunidad merece espacios como este, te invito a apoyar a The Women's Building. Ayúdanos a seguir creando lugares donde las mujeres y familias inmigrantes puedan establecer conexiones, encontrar oportunidades y saber que no tienen que navegar la vida a solas.

No items found.